LOS TRES DIAMANTES

Por Walter Esposito

2 Timoteo 1:6-7

Por eso te recomiendo que no dejes de usar, esa capacidad especial, que Dios te dio; cuando puse mis manos sobre tu cabeza. Porque el espíritu de Dios no nos hace cobardes. Al contrario nos da poder para amar a los demás y nos fortalece para que podamos vivir una buena vida cristiana.

El Espíritu Santo, el don de Dios. Dice la palabra en la versión al día; el Espíritu Santo no quiere que temamos a la gente, sino que tengamos fortaleza, amor y templanza en nuestro trato con los demás.

Tres diamantes en potencia: fortaleza, amor y templanza. La fortaleza que Jesús tenia del Padre, es la misma fortaleza, que los discípulos pudieron palpar y pudieron tener, a través del tiempo. Jesús se fortalecía en el Padre.

La verdad de Dios fue un semiento para el Señor. Jesús hablaba directamente con el Padre. Y no tomaba ninguna decisión en lo natural.

Todo cristiano necesita del poder de Dios. No hay nadie en la tierra que tenga poder por si mismo. El poder humano es el poder de la carne. Se termina, claudica pero cuando el Espíritu Santo quebranta el corazón del ministro. La idea de Pablo era que Timoteo dependiera de Dios. Para vivir necesitamos el poder de Dios para predicar, para amar al prójimo, para trabajar. Para todo necesitamos el poder de Dios.

2 Timoteo 2:1 Apropia te de la fuerza que Jesucristo da. Toma de la fuerza de Jesucristo, porque sino lo harás con tus propias fuerzas. Y nada que hagas con tus fuerzas, tendrá es mismo impacto que podrá tener el Espíritu Santo.

Usted ligado a Jesús se asegura el poder. Se adjudica el poder de bendecir, de instruir, de alabar de interceder. Gloria al Señor.

La segunda llave que el apóstol Pablo le dice; es el amor. No puede haber un cristiano sin amor. No puede haber un creyente en un hogar, sin amor.

Un matrimonio puede vivir muchos años, tener hijos propiedades, y no conocer el amor de Dios. Porque confundieron el querer, con el amor. El querer es apego, el amar es dar sin esperar nada a cambio. El querer es un tanto infantil, porque el querer demanda. El amor es responsable. El amor todo lo soporta. Todo lo espera.

Pablo le exige a Timoteo que era necesario, que el se revista del amor de Cristo. Soporta, no te enredes en el problema de los demás, sino pone la mira en Cristo. Que es la solución. El es la gran revelación, que todo hombre y mujer necesita. Cuando alguien tolera algo sin amor, enseguida se llena de la ira, enojo , amargura. Pero si estoy revestido de amor de Cristo todo lo puede todo, lo soporta. Si no puedo comportarme de esta manera, ahí hay una falla. Que todavía no conozco el amor de Dios.

Si tuvo un encuentro con Dios, se va a amar, a respetarse, a cuidarse. Y cuanto más cerca este del Señor mayor amor recibiré de parte de Dios. Para amar al prójimo.

El tercer diamante es la templanza. Es una cualidad humana que induce a hacer cosas con moderación. ser moderado. Está relacionado con la sobriedad. Es una palabra que significa, lograr en un equilibrio. Nadie puede tener moderación, sino es a través de Jesús. La templanza esta relacionada con la sobriedad es el equilibrio. En el carácter, en la economía, para bendecir la familia. Modera todo apetito de placeres desmedidos. En la forma de hablar, de caminar, de vivir. Cuando usted se modera empieza a parecer más a Cristo.

Es fundamental ser templado, el apóstol Pablo le dijo a Timoteo; huye de lo que puede provocarte malos pensamientos. Y a veces llegamos a tener malos pensamientos, porque no me fortalezco con la oración, con el ayuno, con la lectura de la palabra. Y me lleno de las cosas de esta mundo. Nosotros vivimos en este mundo pero no somos de este mundo, por eso poner pues la mira en las cosas del cielo, no en las de este mundo.

Corre de todo lo que puede provocar te malos pensamientos. Usted puede vivir con el espíritu siempre arraigado al cielo. Mientras hace sus actividades. La fortaleza no es natural viene de Dios. Las fuerzas provienen de Dios. Y hará que tu vida, tu amor, tu templanza pueda ser una realidad incalculable en tu casa. El temple es un cualidad que Dios le dio a el apóstol Pablo y los discípulos.

El Padre es templado, amoroso, fuerte. No busquemos agradar a nadie, no busquemos complacer a nadie. Busquemos a Jesucristo el Señor. A Dios.

La palabra de Dios dice, que no hay hombre que no necesite a Dios.

Te bendigo, bendigo tu casa.